Mostrando las entradas con la etiqueta Rafael Poleo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Rafael Poleo. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de marzo de 2026

Trump establece modus vivendi con dictadura chavista

Informe Otálvora del 18 de marzo de 2026

Delcy Rodríguez, el secretario del Interior y zar de Energía Doug Burgum y la embajadora Laura Dogu el 04MAR26 en el Palacio de Miraflores. Foto: U.S. Department of the Interior


Venezuela adquirió la condición de un protectorado luego que una operación militar de EEUU derrocara y encarcelara a Nicolás Maduro el 03ENE26 y que los altos jerarcas del régimen acordaran un modus vivendi bajo control estadounidense.

La expresión “protectorado” fue asomada inicialmente por la reputada consultora Beatrice Rangel en un artículo de principios de febrero publicado en diversos portales del continente bajo el título de “El protectorado como eje del nuevo orden internacional”. Y con el pasar de los días el concepto fue ganando peso explicativo y argumental incluso en espacios académicos. En la merideña Universidad de los Andes tuvo lugar a finales de febrero un evento convocado por el decanato de FACES-ULA en el cual expertos en derecho constitucional, Historia y Economía analizaron el futuro de Venezuela. Una de las interrogantes a ser debatida por los expositores fue justamente “Venezuela hacia un protectorado o país libre y asociado”.

Por su parte, el editor y agudo analista Rafael Poleo, en alguno de sus usuales textos en X, ha asomado la expresión de “puertorriqueñización” de Venezuela.

*****

Desde el chavismo histórico ha surgido una interpretación propia de lo que ocurre en Venezuela y en la cual reconoce haber sido desplazado del poder. “Hoy en Venezuela hay dos fuerzas principales que se disputan el poder. Ambas son fracciones de la burguesía: la tradicional representada por María Corina, y la otra, la burguesía emergente, o nuevos ricos representados por el Delcy-Madurismo traidor. Cada una de estas fuerzas posee su expresión civil y su expresión militar. Lamentablemente en este momento, la opción revolucionaria está ausente en la disputa del poder en Venezuela: el Socialismo, el Chavismo auténtico, no aparece en la contienda (por ahora)”. El texto corresponde a un artículo firmado por el protochavista Toby Valderrama difundido en Internet el 03MAR26. Valderrama formó parte del partido dirigido por Douglas Bravo que captó al joven militar Hugo Chávez a finales de la década de los años setenta.

*****

El primer gobierno Trump no reconoció los resultados de las votaciones presidenciales del 20MAY18 en Venezuela y, en consecuencia, desconoció la proclamación de Nicolás Maduro para encabezar el gobierno que arrancaría el 10ENE19. En ese marco, EEUU reconoció el 23ENE19 a Juan Guaidó, entonces presidente de la Asamblea Nacional, como “Presidente Interino de Venezuela”. El desconocimiento a Maduro, el reconocimiento a Guaidó y luego a la Asamblea Nacional como cabezas del Estado venezolano fue mantenida como política por el gobierno de Joe Biden. Incluso Biden reconoció oficialmente el 19NOV24 a Edmundo González Urrutia como “presidente electo” de Venezuela y lo recibió en la Casa Blanca el 06ENE25.

En el arranque del segundo gobierno Trump quedaron en evidencia los diferentes enfoques y grupos que procuraban imponer la línea y administrar la acción de EEUU hacia la dictadura venezolana. Justo un año atrás, el Informe Otálvora consultó al Departamento de Estado sobre la posición que el nuevo gobierno de EEUU tenía sobre el asunto. La respuesta recibida oficialmente “adjudicable a un vocero del Departamento de Estado” fechada el 07MAR25 fue: “Estados Unidos sigue reconociendo a la Asamblea Nacional de 2015 como el gobierno de Venezuela”.

Después, el 29AGO25, el embajador Michael Kozak en nombre del Departamento de Estado remitió una carta a la Fiscal General Adjunta Brenna Jenny del Departamento de Justicia para su tramitación ante los tribunales respectivos. El destinatario del contenido era la Corte del Distrito Sur de Nueva York a propósito de un caso sobre bonos de deuda de PDVSA. Pero dada la pertinencia y carácter general del documento, copias del mismo fueron incorporadas en los expedientes de otros diversos casos. La carta de Kozak se presentaba como el “seguimiento” de una comunicación emitida el 16SEP20 por el entonces representante especial para Venezuela del primer gobierno Trump, Elliot Abrams. “Escribo ahora para actualizar la postura de reconocimiento del gobierno de EEUU respecto de Venezuela, a la luz de los acontecimientos ocurridos en el país”, decía Kozak en marzo de 2025 cuando se refería a que “el 28 de julio de 2024, más de doce millones de venezolanos acudieron a las urnas para participar en elecciones presidenciales (…) a pesar de la desinformación, amenazas y violencia, esos ciudadanos valientes votaron de manera abrumadora por el candidato opositor Edmundo González Urrutia”. Por lo cual “Maduro no representa al pueblo venezolano. Tal como explicamos en nuestra presentación previa al tribunal, desde el 23 de enero de 2019 EEUU no ha reconocido a Maduro ni a sus asociados como gobierno de Venezuela. La Asamblea Nacional elegida en 2015 fue y sigue siendo la única institución pública democráticamente elegida en el país. Aunque el liderazgo de esa Asamblea ha cambiado desde nuestra última comunicación, EEUU continúa reconociendo a la Asamblea Nacional de 2015 como el gobierno de Venezuela”.  Esa era la posición del gobierno Trump el 29AGO25.

Sólo siete meses después, el 11MAR26, tocó al propio embajador Kozak notificar al sistema de justicia de EEUU que el gobierno Trump había cambiado de opinión sobre a quien reconoce como representante de Venezuela. EEUU seguía sin reconocer a Maduro pero había decidido reconocer a una de sus “asociados”.

*****

La política de sanciones y licencias sobre empresas y altos jerarcas políticos venezolanos, diversos procesos judiciales en marcha y el reconocimiento de Juan Guaidó como cabeza del Estado venezolano en 2019 han creado una intrincada maraña legal en EEUU en cuanto a Venezuela.

El 03DNE26, a pocas horas de la operación de captura de Maduro, Donald Trump ofreció una rueda de prensa sobre los sucesos acontecidos en la madrugada y sobre sus planes para Venezuela. Interrogado sobre quien quedaría al frente del gobierno venezolano Trump sacó a relucir a la vicepresidenta Ejecutiva (designada no electa) Delcy Rodríguez. Dijo Trump: “¿quién va a tomar el control? Quiero decir, no hay nadie que pueda tomar el control. Tienes una vicepresidenta que fue nombrada por Maduro. Y, en este momento, ella es la vicepresidenta. Y ella es, supongo, la presidenta”. Este comentario del 03ENE26 y las declaraciones de Trump en los siguientes días sobre “acuerdos” alcanzados por Marco Rubio con Rodríguez incluso sobre administración coordinada de recursos provenientes de la venta de petróleo, desataron acciones judiciales buscando respuesta a una pregunta aparentemente simple: ¿Quién a los efectos del gobierno de EEUU y, en consecuencia, para el sistema judicial de ese país, representa a la República Bolivariana de Venezuela?. El 12ENE26 la juez Sarah Netburn, quien preside la Corte del Distrito Sur de Nueva York, ofició al Departamento de Justicia transmitiendo esa interrogante, alegando cuatro casos en los cuales la respuesta era pertinente y fijando el 11FEB26 como fecha máxima para la respuesta oficial. El gobierno Trump y el aparato estatal estadounidense no estaban preparados para dar una respuesta al interrogante del tribunal sobre un proceso que ostensiblemente estaban diseñando sobre la marcha.

*****

Además de las conversaciones a larga distancia de Marco Rubio y otros representantes del gobierno de EEUU con los jerarcas del régimen chavista, luego del 03ENE26 se registraron diversas visitas de altos funcionarios estadounidenses,  el ingreso progresivo al país de personal de seguridad e inteligencia, así como la activación del personal local de la Embajada en Venezuela que permaneció en nómina a pesar de la suspensión de operaciones desde el 12MAR19. Según un informe del Inspector General del Departamento de Estado fechado en septiembre de 2025, el gobierno de EEUU mantuvo un total de 150 empleados locales en la nómina de la misión diplomática en Caracas pese a que la Embajada estaba cerrada.

El 14ENE26 se produjo una primera conversación telefónica entre Trump y Rodríguez y al día siguiente el director de la CIA, John Ratcliffe, realizó una visita de horas a Caracas para un encuentro con Rodríguez. Ratcliffe habría sido acompañado por el embajador John McNamara quien para la fecha era aún el jefe de la misión diplomática de EEUU en Colombia y jefe de la “Venezuela Affairs Unit” VAU que operaba desde Bogotá. Las fotografías oficiales del encuentro fueron alteradas para no mostrar al acompañante de Ratcliffe.

Debido a que McNamara se jubilaría en breve y ante la necesidad de contar con una jefatura a tiempo completo en la VAU de Bogotá, el 22ENE26 fue designada la embajadora Laura Dogu como jefe de la misión para Venezuela. Después, el 31ENE26, Dogu llegó a Caracas sin aún haberse reestablecido relaciones diplomáticas y, al parecer, sin la emisión de las usuales visas diplomáticas. EEUU había decidido reiniciar las funciones de su misión en Caracas para atender desde el terreno su plan de control de Venezuela.

Dogu se reunió en el Palacio de Miraflores con Rodríguez el 02FEB26 reestableciendo de facto las relaciones oficiales entre el gobierno de EEUU y el régimen chavista.

Confirmando la normalidad reinante, el 08FEB26 Dogu publicó en X una fotografía que la mostraba a ella y su “equipo” (todos de espalda) presenciando desde la sede diplomática en Caracas el Super Bowl 2026 que se disputaba en ese momento en Santa Clara, California. La imagen se repetiría el 17MAR26 cuando Dogu mostró la escena de ella y miembros de su equipo (esta vez con sus rostros visibles) viendo el partido de Venezuela versus EEUU en la final del Clásico Mundial de Beisbol. El modus vivendi de EEUU con la dictadura venezolana permite momentos de solaz a los diplomáticos estadounidenses.

*****

El 11-12FEB26 visitó Caracas el secretario de Energía Chris Wright para ratificar la deriva petrolera que Trump había impuesto en su política hacia Venezuela. El jefe del Comando Sur general Francis L. Donovan fue a Caracas el 18FEB26 con visita a Rodríguez y reuniones con el ministro de Defensa Vladimir Padrino y con el alto jerarca chavista y ministro del Interior Diosdado Cabello. El 04-05MAR26 tocó el turno en Caracas al Secretario del Interior y zar energético Doug Burgum quien realizó visitas a zonas de producción petrolera a manos de la empresa Chevron,  apadrinó junto a Rodríguez la firma de un contrato que involucraba a la petrolera Shell y habría cerrado un negocio para la venta de oro por parte del régimen a la intermediaria Trafigura el cual fue autorizado en cuestión de horas mediante una licencia del Departamento del Tesoro.

*****

El 05MAR26 el Departamento de Estado difundió una nota en la cual dejó saber que “EEUU y las autoridades interinas de Venezuela han acordado restablecer las relaciones diplomáticas y consulares”. Anticipando el contenido de lo que sería la posición legal que se remitiría a los tribunales del país, Trump dijo durante una reunión con mandatarios latinoamericanos en Doral, Florida, el sábado 07MAR26, que le complacía informar que “esta semana hemos formalmente reconocido al gobierno venezolano. De hecho, lo hemos reconocido legalmente”.

Tras dos solicitudes de prórroga autorizadas por el tribunal de Nueva York, el 10MAR26 finalmente el gobierno Trump emitió su nueva posición sobre Venezuela. Ese día el embajador Kozak en nombre del Departamento de Estado envió al Fiscal federal del Sur de Nueva York, Jay Clayton, la posición oficial la cual, a su vez, fue convertida por Clayton en una comunicación dirigida a la jueza Netburn fechada el 11MAR26.

*****

La comunicación de Kozak al fiscal Clayton hace una primera precisión: “desde el 23ENE19, EEUU no han reconocido a Maduro como Jefe de Estado de Venezuela, y ese no reconocimiento continúa hasta el presente”. Con esta declaración el gobierno Trump se propone abortar cualquier intento de Maduro para alegar condición de “Jefe de Estado” y solicitar eventuales inmunidades ante el tribunal que lo juzga.

Después, justificándola como una medida para “facilitar” una “transición pacífica hacia un gobierno democráticamente elegido”, el embajador Kozak anuncia que “EEUU está reconociendo a Delcy Rodríguez como la única Jefa de Estado, capaz de actuar en nombre de Venezuela”. En consecuencia, Trump dejó de reconocer a la “Asamblea Nacional electa en 2015” como “gobierno de Venezuela”.

El reconocimiento a Rodríguez está condicionado y según Kozak, su gobierno continúa “examinando cuidadosamente las transacciones con las autoridades interinas” y seguirá “utilizando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional y otras herramientas disponibles”. El reconocimiento sigue en todo caso condicionado al cuerpo de ordenes ejecutivas, sanciones y licencias que el Ejecutivo estadounidense ha emitido desde que el gobierno Obama el 08MAR15 declarara a Venezuela como una “inusual y extraordinaria amenaza” y, ese reconocimiento está condicionado también a los términos de diversos procesos judiciales en curso. Y lo fundamental, ese “reconocimiento” está condicionado a la continuidad del “modus vivendi” acordado por el gobierno Trump con los jerarcas del chavismo y, al final, a las idas y venidas de la política interna de EEUU.

*****

 Asuntos como la designación por Rodríguez de juntas directivas de empresas estatales radicadas en EEUU (como la emblemática Citgo) pasan, entonces, por depender de la opinión favorable del gobierno Trump expresada probablemente en forma de una licencia del Departamento del Tesoro y, además, de una autorización del tribunal que mantenga la respectiva empresa bajo su control.

El gobierno Trump se abstuvo de manifestarse expresamente sobre a quién corresponde la designación de representantes legales de Venezuela en los procesos judiciales que cursan en tribunales de EEUU en los que está involucrada la República de Venezuela. La carta del fiscal Clayton a la juez Netburn afirma que “EEUU respetuosamente se abstienen de opinar sobre la disputa pendiente respecto a “cuáles abogados están autorizados para representar a ciertas entidades estatales venezolanas” aunque el gobierno “deja abierta la posibilidad de una presentación futura, si resulta apropiado, en una etapa posterior del litigio”.

Dado que la declaración del reconocimiento a Rodríguez surgió como la respuesta a un tribunal en referencia a procesos judiciales, el tema ha sido objeto de múltiples interpretaciones por abogados que siguen estos asuntos y relativizan el alcance del pronunciamiento. Pero lo cierto es que a los efectos de EEUU, de su poder Ejecutivo y sus tribunales, la vicepresidenta Ejecutiva designada por Maduro y alta jerarca de la dictadura venezolana es “Jefe de Estado” y la única representante aceptada por Washington.

*****

El 09ENE26, seis días después de la operación militar de EEUU en Caracas, Trump emitió la Orden Ejecutiva 14373, la cual es un punto clave en el modus vivendi establecido entre EEUU y el régimen chavista.

Mediante esa Orden, Trump creó un fondo administrado por el Departamento del Tesoro y dirigido por el Secretario de Estado “en nombre del Gobierno de Venezuela” denominado “Fondos de Depósito del Gobierno Extranjero”. Ese fondo está alimentado por pagos recibidos por el gobierno de EEUU que se “derivan de la venta de recursos naturales [por el régimen venezolano] o de la venta de diluyentes al gobierno de Venezuela”. La Orden Ejecutiva estableció que los fondos constituyen “propiedad del Gobierno de Venezuela y no constituyen propiedad de ninguna parte privada, incluidos los acreedores judiciales de Venezuela” por lo cual los fondos no son objeto de embargo por acreedores. No existen textos oficiales públicos sobre el esquema para la administración de este fondo pero el 28ENE26, ante un comité del Senado de EEUU, Marco Rubio informó que la dictadura venezolana le presentaría mensualmente “un presupuesto” de gastos a partir del cual el secretario de Estado dispondría el envío de recursos.

El esquema se completa con la emisión de diversas licencias generales y algunas de carácter particular (privadas) mediante las cuales el gobierno Trump, sin dejar sin efecto las sanciones, ha ido liberando el espacio para que el régimen chavista regrese al mercado petrolero y minero. Las reglas establecidas en licencias emitidas y revisadas por la OFAC a partir del 03ENE26 señalan que el gobierno de EEUU selecciona las empresas mayoristas que compraran crudo y derivados, así como oro o fertilizantes procedentes del régimen venezolano. EEUU indicará y autorizará expresamente las empresas que podrán operar en el sector petrolero o minero en Venezuela, los clientes aceptables para las exportaciones venezolanas, las áreas de operaciones admitidas. Según lo afirmo Trump, las ganancias de la venta de recursos venezolanos se dividirán entre las empresas productoras, el gobierno de EEUU y la dictadura venezolana. Se desconoce los términos exactos de esta ecuación. Las ganancias destinadas al régimen venezolano serán acumuladas en el fondo dirigido por Rubio. Es la concreción contable de lo que Beatrice Rangel ha denominado como un “protectorado”.

Publicado originalmente en:




jueves, 7 de enero de 2021

Tema Venezuela en espera de decisiones de Biden

Informe Otálvora del 26 de diciembre de 2020

Joe Biden reunido el 12FEB15 con opositores venezolanos encabezados por Lilian Tintori. Foto: Twitter Juan S. Gonzalez @Cartajuanero



La crisis venezolana no es un tema prioritario en la agenda de arranque del gobierno de Joe Biden, como tampoco lo fue para los anteriores mandatarios de EEUU.

Los primeros movimientos de Biden hacia Latinoamérica, incluyendo una conversación con el mandatario mexicano del 19DIC20, adelantan el interés de Biden en atender el tema migratorio. Por cierto, el comunicado del equipo de Biden sobre su conversación con López Obrador deja ver que la nueva administración estadounidense seguirá intentando frenar la llegada de migrantes latinoamericanos. Según el comunicado, Biden y AMLO hablaron de “lidiar con las causas fundamentales de la migración en El Salvador, Guatemala, Honduras y el sur de México” y “discutieron la colaboración en un nuevo enfoque de la migración regional que ofrece alternativas a emprender el peligroso viaje a los EEUU”. Biden ofreció “un nuevo enfoque ordenado y humano de la migración que respete las normas internacionales sobre el trato de las solicitudes de asilo”. Hasta la fecha sólo AMLO ha recibido una llamada telefónica desde la oficina del presidente electo.

*****

Diversas fuentes aseguran que no existe una posición definitiva sobre el enfoque que el gobierno Biden asumirá ante la crisis venezolana, tema que está concatenado con las líneas de acción hacia Rusia, Irán, China y Cuba.

El venezolano Pedro Mario Burelli Briceño, quien reside en Washington y sigue con minuciosidad la política de EEUU hacia Venezuela, en un artículo del 19DIC20 solicitado por la revista bogotana Semana, expuso sus predicciones sobre las medidas de Biden hacia Venezuela: “se mantendrán las sanciones individuales, las sectoriales serán revisadas”, “no se detendrá la actuación de un poder judicial semiautónomo”, “continuará la presión de decenas de aliados democráticos”, se implementarán “sanciones inteligentes”, habrá más “más acción multilateral” con “mejor engranaje con Europa”, “la reactivación del Grupo de Lima” y “negociaciones para lograr la entrada masiva de ayuda humanitaria”.

Pero el tema epicentral del modelo que la nueva Casa Blanca implemente hacia Venezuela pasa por la posición que adopte ante el status quo creado con la existencia de un gobierno provisional encabezado por Juan Guaidó que se sustenta en el desconocimiento de los resultados de las votaciones parlamentarias efectuadas por el régimen el 06DIC20. El gobierno Trump ha dejado saber que mantiene su reconocimiento a la Asamblea Nacional electa el 06DIC15 y a Guaidó como el Presidente de esa Asamblea y en consecuencia como Presidente encargado de Venezuela. A ese status quo se le denomina en Venezuela como “continuidad constitucional”. En esa posición coinciden Colombia, Canadá, Reino Unido, Brasil y el departamento de Estado de Trump, pero en la Unión Europea y dentro de la propia alianza opositora venezolana ese esquema está siendo puesto en duda.

******

La Unión Europea no reconoce a Juan Guaidó como Presidente Encargado de Venezuela debido a que por lo menos cuatro gobiernos del total de veintisiete miembros no lo aceptan. Pero hasta ahora la UE reconoce a Guaidó como el presidente legítimo de la Asamblea Nacional. La UE no reconoció el proceso de votaciones del 06DIC20 y por lo tanto no reconocerá la legitimidad de los diputados que el 05ENE21 comenzarán funciones legislativas bajo el amparo del gobierno Maduro. Se espera que a más tardar el 06ENE21 el Alto Representante Josep Borrell emita un comunicado dejando constancia del desconocimiento a la legislatura que instalará el chavismo. Pero como manifestara Borrell en rueda de prensa del 07DIC20, los cancilleres de la UE no han llegado a una conclusión sobre la posición que asumirán ante lo que parece un vacío legal de poder por cuanto la Unión Europea no reconoce al gobierno de Nicolás Maduro y tampoco dará valor a su poder legislativo. De hecho, en la reunión de ministro de Exteriores de la UE y Latinoamérica convocada por Alemania y celebrada el 14-15DIC20 no fue invitado ninguno de los dos gobiernos de Venezuela.

Aparte de las consideraciones de política exterior, la falta de una decisión sobre Venezuela por parte de la UE refleja el compás de espera abierto en múltiples temas internacionales, en espera de los cambios de señas que podrían comenzar a llegar desde Washington a partir del 20ENE21.

La próxima reunión del Consejo de Asuntos Exteriores de la UE está convocada para el 25ENE21, la agenda aún no ha sido confeccionada pero en esa ocasión podría concretarse la posición europea ante la nueva situación en Venezuela. Mantener el reconocimiento a Guaidó como cabeza de la Asamblea Nacional, el reconocimiento a regañadientes del gobierno Maduro, mantener un estado de indefinición que permita la permanencia en Caracas de las embajadas europeas y de la oficina de la UE. Las opciones siguen barajándose entre los ministerios de Exteriores europeos mientras desde Caracas las distintas facciones en que se ha dividido la oposición, así como aliados y operadores internacionales del chavismo, intentan influir en la postura europea.

******

Según un operador de Juan Guaidó localizado en EEUU quien no forma parte de su cuerpo “diplomático”, consultado para este Informe, aseguró que ya habrían sostenido contactos con miembros del equipo de transición de Biden, aunque no precisó el nivel de esos contactos y las conclusiones del mismo El embajador de Guaidó ante la OEA, Gustavo Tarre Briceño, no atendió las consultas para este Informe sobre el mismo tema. Fuentes venezolanas situadas en Washington vinculadas con Henrique Capriles Radonski aseguran que el excandidato presidencial quien ahora reta el liderazgo de Guaidó, mantuvo contactos directos con el equipo de Biden antes de las elecciones del 03NOV20. En esos contactos Capriles habría expuesto su tesis sobre la finalización del mandato de la Asamblea Nacional electa en diciembre del 2015 y la necesidad de que EEUU cese en su apoyo a Guaidó y respalde un nuevo esquema. En general, todo indica que se ha estado generando un flujo de mensajes desde los varios grupos opositores y desde el gobierno Maduro hacia posibles interlocutores en el entorno de Biden. Un consultor político venezolano que asesora campañas en diversos países de la región y que opera desde Washington, aseguró a este Informe que son más los mensajes que salen desde Caracas que las respuestas que llegan desde el equipo Biden. Además pareciera que el equipo más cercano a Biden está actuando con particular discreción evitando o limitando contactos directos con voceros extranjeros tratando de evitar una situación equiparable a la sostenida por el equipo de Donald Trump con respecto a Rusia en las elecciones y la transición del año 2016.

*****

El frente opositor que dio piso al gobierno provisional de Juan Guaidó se encuentra en trámites de disolución o, en todo caso, en procura de un difícil modus vivendi entre liderazgos que no se muestran dispuestos a congeniar una táctica compartida y mucho menos una estrategia común. No es un secreto que Henrique Capriles Radonski y Julio Borges (este último aún funge desde el exilio como canciller de Guaidó) están abiertamente enfrentados a Leopoldo López y a Guaidó. Radonski y Borges preparan su aparato partidista para participar en elecciones regionales que convocará el régimen. López y Guaidó se mueven dentro de un esquema promovido también por el Departamento de Estado de Trump que busca un gobierno de transición con participación del chavismo sin Maduro. No existe un plan opositor común que pueda ser presentado al nuevo gobierno de EEUU y, por el contrario, cada grupo está procurando ganar la voluntad de los asesores de Biden. 

*****

Los aliados internacionales del régimen chavista y sectores empresariales domésticos, propugnan una fórmula que ha sido expuesta por el expresidente español José Luís Rodríguez Zapatero, el expresidente colombiano Ernesto Samper Pizano y por el empresario venezolano  Alberto Vollmer de Marcellus.

Samper resumió en un tuitéo del 23DIC20 la versión que maneja la izquierda global para “encontrar una salida pacífica a la crisis de Venezuela”, la cual supone que la Unión Europea “se baja de la entelequia de Guaidó” y “Biden flexibiliza el bloqueo económico”, mientras tocaría a Maduro aceptar “una refrendación democrática de un acuerdo”  y la oposición deberá “coincidir en algo”. No queda muy claro a que se refiere Samper con el término de una “refrendación democrática”.

Zapatero, en entrevista con el canal Antena 3 reiteró lo que había afirmado el 06DIC20 desde Caracas. Zapatero califica como “un experimento” el apoyo de la Unión Europea a Guaidó como Presidente de la Asamblea Nacional venezolana. Zapatero propone que la UE cambie de posición, desconozca a la Asamblea Nacional, retire el reconocimiento a Guaidó y ponga final a las sanciones al régimen chavista. Supone Zapatero que el gobierno de Biden debe reconsiderar la política de EEUU hacia Venezuela e incluso hizo una afirmación sin mucho fundamento, exigiendo que EEUU “devuelva” a Venezuela fondos por “30 mil millones de euros”. "El diálogo es el único camino" en Venezuela insiste Zapatero quien opera internacionalmente como un asociado del gobierno Maduro.

*****

Alberto Vollmer de Marcellus, heredero de una largo encadenamiento de apellidos de las familias ricas venezolanas de varios siglos, se ha mantenido por dos décadas como un cooperador del régimen chavista. Preside una empresa productora de licores en cuyo directorio figuran empresarios de vieja estirpe. Sus empresas han crecido durante la dictadura y se califica como un “optimista”. En una entrevista con BBC difundida el 22DIC20, en la cual se muestra como vocero de sectores empresariales, se desmarca del tema político: “con respecto a lo político, es un tema de los políticos”, dijo. “El conflicto político en el que se encuentra el país va a requerir llegar a un acuerdo para tener una solución viable (…)  “y ese acuerdo  debe ser impulsar la economía y lograr que Venezuela se reinserte en la comunidad internacional”.  Vollmer critica a la oposición venezolana que ha rodeado a Guaidó afirmando que “había una tesis: una parte del país decía que para que hubiera cambio económico debía haber un cambio de los actores. Llevamos dos años y medio bajo el manto de esa estrategia y no ha funcionado”. Igualmente Vollmer pone en duda la efectividad de las sanciones internacionales contra el régimen: “ha habido una política de presión internacional a través de sanciones que ha limitado ingresos a Venezuela y esa reducción bárbara de ingresos, tanto por los errores del gobierno venezolano, por supuesto, pero además complementados por las sanciones. Y eso no obligó a un cambio político. Parece mentira pero ha obligado a un cambio económico obligado”. La evaluación y propuesta de Vollmer es que “grupos de ambos lados pensaron que podían lograr su objetivo sin sentarse a negociar y yo creo que poco a poco se ha ido dando cuenta de que la única forma de tener un futuro sostenible en el tiempo es a través de un acuerdo”.

El editor venezolano Rafael Poleo, cronista y actor del proceso político venezolano de los últimos sesenta años, al referirse a la posición Vollmer recordó los nexos de varias generaciones de esa familia caraqueña con el Vaticano.

*****

En Amazon, ya disponible el más reciente libro de Edgar C. Otálvora. Venezuela Juego Trancado. En versión digital y en papel.